Puhhh, decir esto a un ingeniero de caminos es como echar leña al fuego.
Enseguida con papel y lápiz me dibujo lo siguiente:

Y me explica:
“La bola de arriba, si se desvía cae por los lados. La bola de abajo siempre volverá a su sitio.”
¿Qué habrá pensando el ingeniero de mi?