El último día escribí una dedicatoria en un libro que he regalado a una persona, y cómo ya la tengo redactada a continuación la podéis leer también:
Los colores y los sabores tienen mucho en común, sobre todo la variedad.
La vida tiene muchos sabores, dulces y amargos. Por nosotros mismos o porque la vida misma nos obliga vamos saboreando cada uno de ellos. Finalmente vamos conociendo lo que es la vida y no nos pasa lo que le paso a un pintor que nació ciego: Hablar de colores sin haberlos visto jamás! El pintaba un cuadro intuyendo los colores que utilizaba, sin ninguna certeza.
De este modo para que finalmente nuestro propio cuadro de la vida sea lo más bonito, con la mayor variedad de colores posibles, tenemos que saborear cada una de las facetas que la vida misma nos ofrece……desafortunadamente, pero así es!